Google ha estado recopilando información y creando perfiles de sus usuarios desde el primer día, esto pues para poder brindarnos mejores ofertas en sus anuncios, pero por dichas ofertas Google cobra un dinero y a mayor información suministrada a sus clientes mejores y más detallados anuncios tendremos en pantalla al hacer una búsqueda, esto no es malo, pero desde el momento que usted hace una búsqueda utilizando el motor de Google, por ejemplo, de condones para saber como se fabrican y los diferentes tipos de condones, en ese mismo instante empieza a caerse el Don't do Evil, pues la información de mi búsqueda será traspasada a todos aquellos que vendan productos relacionados con Condones, sexo y demás fantasías en la que intervenga un condón, esto podría catalogarse de invasión a la privacidad.
Claro, habrá quienes empezarán a defender a Google sin tener en cuenta que Google es un negocio y que tantas cosas gratis que recibimos deberán ser cobradas de alguna forma y revender la información o perfil de los usuarios de los motores de búsquedas es un negocio muy lucrativo, pero peor aún es el hecho de que vamos a tener aplicación de GPS gratuita, la que le proporcionará a Google una idea muchísimo más clara de lo que hacemos mientras estemos alejados del computador.
Que nada de esto se les parezca a Minority Report, donde los anuncios y vallas publicitarias obtenían información del iris de cada transeunte y proporionaban una publicidad basada en su perfil, o a las Tiendas Levis, que con solo pasar por la puerta de entrada los clientes eran rastreados y Levis tenía las tallas almacenadas para cuando ese cliente ordenara un jean. Si eso no es invasión, entonces estamos bien.