El mayor periódico de Iran, Sarmayeh, ha sido clausurado por ordenes del gobierno de Irán, el cual califica a Sarmayeh de crear confusión, publicar material criminal e ilegal ante las leyes de prensa de aquella nación, en un intento de acallar las voces disidentes, pues en Junio pasado el editor del Sarmayeh había sido arrestado por incitar a la violencia luego de unas elecciones presidenciales plagadas de innumerables problemas.
Pero esto ya se ha convertido en una práctica común en países como Irán y Venezuela, donde por el simple hecho de no estar de acuerdo con lo que el dueño del país (presidente) piensa, los periodistas, editores y relacionados pueden pasarse unas vacaciones en prisión...
Solo les queda ponerse a blogear... ánimo, ánimo, ánimo.