Yo director de la DEA pidiera que me dejen instalar un puesto de vigilancia y derribo en tierra dominicana, pues si el control del negocio de las drogas va a seguir en manos de dominicanos nos van a catalogar pronto como el pequeño Colombia o peor aún, si los narcos logran instalar una base de operaciones en la hermana República de Haití, otro país que es tierra de nadie, nos va a llevar el mimo demonio y los gringos van a empezar a jorobarnos la paciencia.